Para qué funciona el chip que tiene tu pasaporte

Es probable que, sin darte cuenta, tengas en tus manos una pieza de avanzada tecnología: el pasaporte biométrico. A partir del año 2015, estos documentos adoptaron una transformación significativa al incorporar un chip RFID en la portada posterior. Este avance no solo simplifica tus viajes, sino que también fortalece la seguridad del proceso.

Conocido también como pasaporte 3.0 o pasaporte electrónico, este documento va más allá de su función tradicional. Su diseño incluye medidas de seguridad avanzadas, y lo más destacado es la integración de la biometría para autenticar la identidad y nacionalidad de su portador. Este enfoque innovador no solo agiliza los procesos en las fronteras, sino que también eleva significativamente la seguridad de los viajes internacionales.

¿Cuál es la función del chip de los pasaportes?

Este actualizado pasaporte es casi igual a los anteriores: rectangular, de color bordó y con 32 páginas para los sellos de tus próximos viajes. Sin embargo, cuenta con un chip RFID que permite la identificación de la persona sin necesidad de contacto.

El chip RFID, discretamente integrado en la portada posterior, permite la transmisión inalámbrica de datos, ofreciendo una eficiencia y conveniencia inigualables. Además, el pasaporte biométrico utiliza datos biométricos, como huellas dactilares y fotografías faciales digitales, para una verificación más precisa y segura.

Si viajaste recientemente a los Estados Unidos probablemente ya sabías de esta herramienta escondida en estos documentos, debido a que para rellenar el formulario ESTA (Sistema Electrónico para la Autorización de Viajes) desde el teléfono móvil se debe cargar tus datos de manera manual o escaneando la parte posterior del pasaporte.

Para utilizar el chip en el formulario ESTA, se debe tener un celular con tecnología NFC. Fotos: iStock.

La opción del escaneo es apta para celulares con tecnología NFC, y cuando está leyendo el documento te indica que los datos que está tomando son:

  • Una imagen digitalizada en alta calidad.
  • Datos biométricos (escaneo de tu rostro y facciones para identificar tu identidad)
  • Datos biográficos: edad, sexo, datos de antepasados
  • Huellas dactilares de ambos índices

Estos datos se encuentras encriptados en el chip, confeccionado por una lámina de policarbonato con un circuito electrónico incrustado. En su interior se utiliza la biometría para autentificar la nacionalidad y la identidad de la persona, datos que también se encuentran en el pasaporte físico. Esta avanzada medida de seguridad hace que sea imposible forjar identidades falsas de tu persona.

Si todavía no contás con el pasaporte biométrico, no te preocupes. El pasaporte físico sin chip también tiene estándares de seguridad como un papel con entramados y medidas, marcas de agua, componentes holográficos específicos, medidas de seguridad visibles e invisibles que reaccionan a las luces ultravioleta e infrarrojas, entre otras.