Los bancos que financiaron la compra de Twitter luchan contra el dao en sus balances

Los bancos que financiaron la compra de Twitter, ahora llamada X, por parte de Elon Musk por 44.000 millones de dlares (41.690 millones de euros) luchan para contener el dao en sus balances cuando se cumple un ao de la operacin.

Las siete entidades financieras implicadas han comenzado los preparativos para tratar de deshacerse de al menos parte de los 13.000 millones de dlares de deuda que suscribieron para financiar la compra con un fuerte descuento, segn los datos recogidos por The Wall Street Journal.

El apetito inicial de los inversores por la red social se ha enfriado desde que el multimillonario asumi el control hace ahora justo un ao. El desinters ha obligado a los bancos a mantener la deuda en sus propios balances en lugar de traspasarala a las firmas de inversin de Wall Street como suele ser habitual en estas operaciones.

Los implicados esperan recibir un golpe de al menos el 15%, unos 2.000 millones de dlares, cuando consigan vender la deuda. Las prdidas estn aseguradas para los que ms aportaron como Morgan Stanley, Bank of America, Barclays y Mitsubishi UFJ Financial Group.

Otros que participaron fueron BNP Paribas, Socit Gnrale y Mizuho. Despus de retener la deuda un ao, los bancos esperaban venderla antes del Da del Trabajo, que se celebr el pasado 4 de septiembre en EEUU, pero no pudieron colocarla.

Para hacerlo ahora, primero tendrn que obtener una calificacin crediticia de alguna firma como Moody’s y S&P. Si X recibe una nota baja, sera difcil para los bancos vender la deuda a una amplia base de inversores sin sufrir una prdida an mayor de la que ya anticipan.

Riesgo de bono basura

Los banqueros consultados por el peridico dicen que la gestin caprichosa de Musk y el debilitamiento del mercado publicitario podran dar lugar a una calificacin de bono basura, destinada a las empresas con ms riesgo de impago. El propio Musk dijo el ao pasado que X estaba al borde de la bancarrota despus de asumir el control.

De hecho, la red social ya estaba clasificado como basura antes de la llegada del magnate, a pesar de tener una deuda mucho menor que ahora. Dado que X ya no cotiza en bolsa, no est obligada a revelar sus cuentas, aunque Musk ha dicho que los ingresos por publicidad de la plataforma se han desplomado desde que la compr.

La compaa ha recortado alrededor de 6.000 empleos y otros costes bajo su propiedad, en parte para soportar los altos intereses de la deuda. La directora ejecutiva de X, Linda Yaccarino, ha dicho que espera que X obtenga ganancias el prximo ao.

El paquete de deuda entregada a Musk incluye 6.500 millones de dlares en prstamos a plazo, 6.000 millones de dlares divididos en partes iguales entre bonos garantizados y no garantizados y una lnea de crdito renovable de 500 millones de dlares.

La deuda no vendida de X debera de haber aportado miles de millones de ganancias en comisiones a los bancos. En cambio, su incapacidad para traspasarla ha sido un lastre para sus negocios crediticios al absorber parte de capacidad de la cartera de prstamos que podran asignar a otra parte.

Los grandes acuerdos no sientan bien a los reguladores, que han estado realizando controles ms diligentes sobre la situacin financiera de los bancos tras las quiebras de Silicon Valley Bank y otros a principios de este ao. Cuanto ms tiempo mantengan la deuda de X, mayor ser la presin de los reguladores, que penalizan a los prestamistas por tener exposicin crediticia directa a empresas con calificacin basura.