Swab 2023 demuestra que los cuarenta son los nuevos treinta

Ha querido el calendario de 2023 reservarle a Swab, la feria de arte contemporáneo de Barcelona, una plaza cómoda en el calendario: casi en el arranque de temporada, pero separada lo convenientemente del ‘gallery weekend’ de la ciudad para evitar (nuevas) rivalidades. Semanas antes de que se celebre Estampa o, mucho peor, en el ámbito internacional, Frieze-Londres, por lo que, si esto ocurriera, en realidad no tendría mucho por lo que sufrir al jugar en ligas diferentes.

A ello se suma un nuevo emplazamiento, el Pabellón Textil de Fira de Barcelona (Avenida Rius i Taulet, 10), no muy lejos del anterior, pero más luminoso y con 3.000 generosos metros cuadrados en los que disponer cómodamente a las 70 galerías participantes de este año, la 16ª edición (hasta el 8 de octubre), lo que invita a un paseo sosegado y nada estresante.

La feria capitaneada por el arquitecto y coleccionista Joaquín Diez-Cascón hace de la necesidad virtud y aprovecha el nuevo escenario para, más que recapitular, hacer borrón y cuenta nueva. Sabedora del exiguo mercado del arte en España (y mucho más en Cataluña) y la limitada capacidad de su propuesta para atraer a coleccionistas, se reconvierte en feria de arte emergente para insuflar precios que no superen los 2.000 0 3.000 euros (habrá excepciones) y así asegurar las ventas.

A pico y pala

Ello se une a un salón que remarca el carácter ‘local’ (una apuesta por el arte barcelonés y catalán en algunos de sus sectores comisariados), a lo que se llega también después de que tres años trabajando a pico y pala haya permitido la vuelta o entrada en la feria de firmas de la propia ciudad, con las que parecía estar ‘enfadada’, algo que, para el que es de fuera, sorprendía y no precisamente para bien.

Con todos estos mimbres, Swab 2023 teje una entrega amigable, en sintonía con un público joven (que no compra) y al que ha sabido atraerse meses antes desde los nuevos medios, a la que quizás le sobra tanto espacio ‘curado’, en un deseo de convertirse en una fiesta multicultural y que termina desorientando al espectador.

Porque aquí contamos con ámbitos para ferias con menos de cinco años (programa Emerging); con lugar para galerías que además de jóvenes son latinas o trabajan con artistas latinos (Emerging LATAM, capitaneado desde hace tres años por Santiago Gasquet, resultón en estas ferias dentro de la feria); con un sector para espacios independientes no necesariamente galerías (Swab Seed); con una sección para solo shows en colaboración con la Fundación Vila Casas, bajo la batuta de Carla Gimeno y Margot Cuevas (olviden todo lo demás y comiencen por aquí); un redil para galerías que jamás participaron en una feria (y que ni siquiera lo contemplan en el plano descargable a la entrada: es My First Art Fair) y un vídeo box, muy lejos de lo que entendemos por caja negra para la imagen en movimiento y dedicado al arte asiático, bajo las consignas de Alfonse Chiu. Si todavía no han perdido el resuello comienzo yo a disparar nombres.

Pásense, les digo, por Solo Show para confirmar el buen hacer de HalfHouse como ámbito de residencias artísticas, conocer lo que es un espacio multidisciplinar y colaborativo cono es FOC o para descubrir al Genís DD de Espai19, también en Barcelona. En el ámbito de la emergencia latina, curiosa la labor de Venuca Evanán leyéndole la cartilla (queer) a los pueblos indígenas en Enhorabuena Galería. Por fin nos damos cuenta de que ni todo es blanco ni todo es negro y que hay buenos y malos en todos los lados. Grasa (Buenos Aires) y Bloc (Lima) son también interesantes paradas. En My First Art Fair, sería una lástima que por un descuido gráfico no disfrutaran de las propuestas de Fermay, Julie Caredda o Ballroom. Sector pequeño pero matón. En Swab Seed, escojan entre la albanesa Idlir Koka de Harabel, la heterodoxia de Kunsthalle.Ost o las esencias del medio oriente de Yafteh Gallery. También por la búlgara CU29.

Imagen secundaria 1 - Arriba, obras de Venuca Evanán en Enhorabuena Galería. Sobre estas líneas, obras de María María Acha Kutschner en primer plano en ADN, y un artista interviene el estand de la lisboeta NVS en Swab Seed.
Imagen secundaria 2 - Arriba, obras de Venuca Evanán en Enhorabuena Galería. Sobre estas líneas, obras de María María Acha Kutschner en primer plano en ADN, y un artista interviene el estand de la lisboeta NVS en Swab Seed.
Todas las cartas.
Arriba, obras de Venuca Evanán en Enhorabuena Galería. Sobre estas líneas, obras de María María Acha Kutschner en primer plano en ADN, y un artista interviene el estand de la lisboeta NVS en Swab Seed.
J. D.-G.

Pero cuidado: la señalética es muy confusa en la feria. Muy pronto se verán abrumados por esa tendencia de los artistas emergentes por abusar de la cerámica y el textil, y de sus galeristas por no poner cartelas, que se suma a unos paneles indicadores que pierden más que sitúan.

A partir de ahí, lo que encuentren en el salón general se lo deberán al comité conformado por Omar López-Chahoud (Untitled Miami), Jérôme Pantalacci (de la feria Art-o-Rama), Isa Natalia Castilla (Material de México), Doménico de Chirico (comisario) y los coleccionistas José Luis Lorenzo, Marie Elena Angulo, Jesper Stieler y Pedro Jaile. Por lo general, serán propuestas de un nivel interesante, de artistas ya no tan emergentes pero que hacen bueno el dicho de que los «40 son los nuevos 30». Aquí destacarán esos estands con hilo conductor, como el dedicado a la ciudad en Set Espai d’Art (Montsalvaje, Lebrel, Mackaoui…) o al cuerpo y el territorio de RoFa Art Gallery (Hoesy Corona, Natalia Revilla y Rosalía Banet). El arte más político se cita sin duda siempre en ADN (Alan Carrasco, Maria María Acha-Kutscher…), rara excepción en una feria que tiende al lirismo o la evasión ‘agridulce’.

Tendrán lugar para la sorpresa (como el solo project de Mutiu en Ángeles Baños, que excede con creces el espacio de un estand, siendo un estand sin paredes) o para la sonrisa con las ‘tabletas’ (de abdominales, de chocolate) de Raphael-Bachir Osman en DS Galerie. Luca Bjornssten transforma con la pintura JPS Gallery en un economato. Asia y lo manga ‘rules’. Es una buena noticia que se reencuentren con Swab otras firmas catalanas como Zielinsky (Marina Camargo, Dedé Lins o Guillermo García Cruz) PalmaDotze o Víctor Lope (Daniel Adgag y sus recortables en cartón). También valencianas como Vangar o House of Chappaz. De la nueva pintura a la escena más futurista de un lado al otro del salón.

Swab 2023

XVI edición. Pabellón Textil de la Fira de Barcelona. Barcelona. Avenida Rius i Taulet, 10). Hasta el 8 de octubre

Les recomiendo dos maridajes: el de Kirsten Hutch y Sergio Porlán en clave escultórica en Art Nueve y el de ATM y Espacio Valverde, que como en Estampa 2022, se vuelven a aliar con los mismos creadores que entonces. Aunque para ‘regates’, los futbolísticos de Mulambo en Reiners Contemporary + Portas Vilaseca. Swab da el estirón progresando adecuadamente.